Sexta temporada

  • Guillermo “Fantástico” González

    Un grande de la historia de la televisión venezolana. Animador de televisión, actor y empresario venezolano de origen español

  • Oswaldo Vigas

    En la vida, a veces el arte le ocurre a las personas, lo memorable es cuando las personas le ocurren al arte. Oswaldo Vigas le ocurrió a la pintura. No hace otra cosa que llenar

    De vez en cuando la vida lo topa a uno con seres irrepetibles. Personajes que decidieron consagrarse a una sola e inmensa pasión: el arte. De vez en cuando, uno no puede menos que quitarse un sombrero imaginario, con respeto, ante ciertos nombres. Oswaldo Vigas, por ejemplo. Oswaldo Vigas, el maestro. Uno puede invocar sus premios, su prestigio, su huella en la historia de las artes plásticas latinoamericanas. Pero más vale celebrar su pasión. En la vida, a veces el arte le ocurre a las personas, lo memorable es cuando las personas le ocurren al arte. Oswaldo Vigas le ocurrió a la pintura. No hace otra cosa que llenar lienzos de forma incesante. La tapicería, la cerámica, el grabado, la escultura, el mural, son distintas vías para seguir siendo Oswaldo Vigas. La historia cuenta que desde niño veía el mundo a través de esa alquimia que es el arte. Desde niño y desde siempre fue un feroz perseguidor de su propio lenguaje. Enemigo de modas y clasificaciones. Provocador. Polémico. Dueño de sí mismo hasta la soberbia. Algunos críticos han dicho que es uno de los verdaderos inventores del arte latinoamericano. Ha pintado la figura humana, la selva, el misterio, la prehistoria, la magia y el mito. Es un gran maestro del instinto y la fantasía. Su mayor orgullo es pregonar que nunca estuvo de moda, lo cual lo hace imperecedero, como todo gran artista. Aristófanes decía: “Quieran los dioses que cada uno desempeñe el oficio que conoce”. Habría que decir los dioses no han dejado de agradecerle a Oswaldo Vigas su impecable matrimonio con la pintura.

    Leonardo Padrón

  • Natalia Lafourcade

    Posee un nombre inolvidable y una sonrisa a prueba de relámpagos. Tiene cara de colegiala fatal, con una considerable mezcla de inteligencia y candor

    Ella podría llamarse desparpajo. Frescura. Irreverencia y juego. Ella posee la juventud de los elegidos. Escribe unas canciones que se deslizan como un niño debajo de una sabana. Que parecen un domingo en mitad del miércoles. Ella se llama Natalia Lafourcade. Posee un nombre inolvidable y una sonrisa a prueba de relámpagos. Tiene cara de colegiala fatal, con una considerable mezcla de inteligencia y candor. Ella brinca juguetonamente encima de la música, y aprovecha tanta adolescencia en la voz y tanto pasaporte hacia lo lúdico para terminar siendo una artista de tajante personalidad. Natalia Lafourcade es compositora, a veces productora musical, dicen que diseñadora de moda, se le conoce también como arreglista, otras veces filántropa y hasta actriz. Pero basta con decirle cantante. Basta con ese rótulo de arpegios y melodías que la definen para el resto de la historia. Basta barajar sus singulares discos, observar sus personalísimos videos, para entender por qué esta diminuta mexicana ha arropado a la industria de la música con su carisma y su huella digital. Sus letras respiran, desde su aparente sencillez, la proclamación de un mundo propio y un inventario personal de su paseo por la vida. Todo parece haberle llegado inauditamente a tiempo: el duende, la obra, la fama. Todo lo que hace va marcado con su impronta de ternura y brillantez. En definitiva, estamos ante una cantante imposible de no aplaudir.

    Leonardo Padrón.

  • Rosana

    Ella escribe, anota, garrapatea letras que también son música, que sobre todo son música. Anda con un costal de canciones poblando los tímpanos de la gente, por donde se los tope, por donde haga señas

    Una mujer que anda con la luna en el verbo. Una mujer que inventa canciones donde suena la vida en cada vocal. Una mujer que es pura celebración y énfasis y guitarra. Una mujer con voz de arena y salitre. Ella escribe, anota, garrapatea letras que también son música, que sobre todo son música. Anda con un costal de canciones poblando los tímpanos de la gente, por donde se los tope, por donde haga señas la sensibilidad. Ella se llama Rosana. Y desde la primera vez que dijo una canción en voz alta el mundo empezó a sonreírle. Rosana de Lanzarote, de la España Insular, de la raza de cantautores hispanos que anda con el corazón desnudo y la inteligencia en ristre. Algunos la llaman la Joaquín Sabina de las mujeres. El día que salió su primer disco, Joan Manuel Serrat no dudó en afirmar que era lo más importante que había surgido en los últimos tiempos. Apareció con un puñado de Lunas Rotas que se convirtieron en un fenómeno de ventas. Desde entonces se convirtió en noticia feliz para la música. Y juega con ella, se pasea por los géneros, se hace pop, rock, jazz, ranchera, lamento y euforia. Una compositora de casta. Un talento que todos aplauden. Un espíritu trasgresor y honestísimo. Una mujer con la guitarra empuñada en el centro exacto de su garganta. Una cantante definitiva e imposible de no entrevistar.

    Leonardo Padrón

  • Henrique Capriles

    Desde que decidió que la política fuera su horizonte, Henrique Capriles se ha hecho experto en recorrer el país por todos sus costados y en sudar como pocos la camiseta del gentilicio

     Ha sufrido la cárcel y la gloria. El hostigamiento y la plenitud. La derrota y el auge. Ha sido sometido a la difamación y el escarnio, y aplaudido y celebrado por multitudes abrumadoras. Se llama Henrique Capriles Radonski y es el líder incuestionable de la democracia venezolana en estos tormentosos inicios del siglo XXI. Ha sido el venezolano más joven en ejercer la Presidencia de la Cámara de Diputados y la Vicepresidencia del Parlamento. Fue elegido Alcalde de Baruta en dos períodos sucesivos y elegido también dos veces como Gobernador del Estado Miranda, una de las regiones más populosas de Venezuela. Desde que decidió que la política fuera su horizonte, Henrique Capriles se ha hecho experto en recorrer el país por todos sus costados y en sudar como pocos la camiseta del gentilicio. En dos ocasiones de altísima convulsión política ha sido el candidato presidencial de ese país que desea un camino distinto al de la controversial revolución bolivariana. Cuentan que nació para ser un servidor público. Sus seguidores lo aclaman y le exigen sin cesar. Sus adversarios lo acosan sin clemencia. Henrique Capriles ha convertido su vida en una vorágine. Es, hoy por hoy, el ojo del huracán. La personalidad política que puede cambiar los destinos de todo un país. Alguien que jura a los cuatro vientos que Venezuela es su vocación más profunda. Alguien que tiene la responsabilidad histórica de ser la bisagra humana que una a un país drásticamente cortado en dos mitades.

    Bienvenido a Los Imposibles, Henrique Capriles Radonski.

    Leonardo Padrón

  • Tania Sarabia

    No hay nadie como ella, y esta no es una frase excesiva o lisonjera. Es literalmente así. Estamos ante una artista irrepetible. Una mujer nacida para no ser olvidada. Una maestra de la alta comedia

    Sacha Guitry, el gran dramaturgo ruso, decía: “Cuando se acaba de escuchar un fragmento de Mozart, el silencio que le sucede es aún de él”. Quizás, en su escala y magnitud, es exactamente lo mismo que ocurre cuando uno presencia a Tania Sarabia en escena. El resto, el aplauso, la salida del teatro, el silencio posterior, todo queda ungido con su marca. Por eso se me ocurre pensar que Tania Sarabia es mucho más que una actriz. Es un género en sí misma. Una instancia única de la representación artística. Tania Sarabia, sin duda, se ha convertido en un referente único en la escena nacional. No hay nadie como ella, y esta no es una frase excesiva o lisonjera. Es literalmente así. Estamos ante una artista irrepetible. Una mujer nacida para no ser olvidada. Una maestra de la alta comedia. Por una razón intangible la gracia decidió fijar residencia en ella. La huella de su talento ha quedado marcada, de forma notable, en el catálogo del teatro venezolano. La televisión la hizo múltiple y famosa. Verla en escena es una receta para la felicidad. Como quien se asoma a una ventana perfecta. Tania Sarabia posee el don de nunca pasar inadvertida. El público la venera, así de sencillo y rotundo. Es una genuina dispensadora de felicidad. Una mortal tocada por el dedo de dioses risueños. Una actriz imposible de no ovacionar desde la mejor de nuestras sonrisas.

    Leonardo Padrón

  • Luis Chataing

    Es el emblema criollo de un complejo género: el late night show. Ha hecho de su nombre una marca y la derrama en monólogos teatrales, libros socarrones, y como líder en las redes sociales.

     

  • Ismael Cala

    Cala se ha convertido en un sonido de dos sílabas de alta recordación. En el territorio de los micrófonos inquisitivos Ismael Cala es alguien imposible de ignorar

     Alguna vez Gabriel García Márquez, hablando sobre el género de la entrevista, dijo que le preocupaba su reputación de mujer fácil, porque cualquiera supone que con una grabadora y cuatro preguntas puede hacer una entrevista. Y agregó algo más definitivo: la entrevista es el género maestro. Ciertamente, de allí parte la base esencial de la comunicación. Es el epicentro de otros géneros como la crónica, el reportaje o la novela. Jorge Halperín decía que la entrevista es la más pública de las conversaciones privadas. En nuestro continente, hay grandes cultores del género. En el ámbito televisivo, uno de los más renombrados en la actualidad es, sin duda, Ismael Cala. Su programa diario en CNN en español ha replicado su imagen en millones de hogares latinoamericanos. Signado por la precocidad, la persistencia y un temple indudable, Cala ha conquistado el éxito en un mundo de alta competitividad. Su micrófono se pasea incesantemente por el perfil de artistas, políticos, músicos, deportistas, escritores y figuras públicas de todo el continente. Se ha consagrado en su oficio. Muchos lo catalogan como una estrella. Él se define como un sobreviviente. Ha hecho de su acuciosidad periodística y su carisma una fórmula sin destierro posible. Ejerce la irreverencia con el talante sereno de los caballeros.

    Cala se ha convertido en un sonido de dos sílabas de alta recordación. En el territorio de los micrófonos inquisitivos Ismael Cala es alguien imposible de ignorar.

    Leonardo Padrón.