{"id":3724,"date":"2018-05-19T20:00:14","date_gmt":"2018-05-20T00:30:14","guid":{"rendered":"http:\/\/leonardopadron.com\/wp\/?p=3724"},"modified":"2018-05-19T22:04:23","modified_gmt":"2018-05-20T02:34:23","slug":"fracaso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/leonardopadron.com\/wp\/fracaso\/","title":{"rendered":"Fracaso"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Este 20 de mayo del 2018 en Venezuela va a triunfar el fracaso. Una paradoja mortal. La tristeza nacional adquirir\u00e1 un nuevo punto de inflexi\u00f3n. Tal vez ni siquiera haya que esperar al calculado pudor de la medianoche para constatarlo. Esa tristeza se convertir\u00e1 en tatuaje. La marca absurda de nuestro destino m\u00e1s inmediato. Una desembocadura que nunca pensamos merecer. Las elecciones presidenciales convocadas por la dictadura, de forma anticipada e ileg\u00edtima, son la muestra m\u00e1s palpable de nuestro fracaso como generaci\u00f3n. No hay atenuantes posibles. Todo parece vertiginosamente in\u00fatil. La estrategia de la abstenci\u00f3n finaliza al pronunciar la palabra. La herramienta del voto fue desmantelada de sentido real. Es un espejismo. Un hueco que espera nuestra ca\u00edda. Deambulamos sobre los escombros de nuestra incapacidad colectiva. No supimos reaccionar asertivamente ante la voracidad delictiva en curso. Todos los venezolanos hemos sido arrasados por la peste del chavismo. Todos. Incluso los que bailan la danza de la fant\u00e1stica corrupci\u00f3n. Porque el \u00f3xido de la pesadilla igual los va a alcanzar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fracasamos en urdir la \u00fanica estrategia que nos exig\u00eda la circunstancia: unirnos. En esta muchedumbre de treinta millones de almas, son m\u00e1s los elementos que nos unen que los que nos separan: la desgracia, la rabia y el dolor, por citar tres asuntos un\u00e1nimes, por ejemplo. La crisis terminal de todas nuestras instancias como naci\u00f3n. No supimos convertir el hambre, la corrupci\u00f3n y la violencia en un solo hilo para coser nuestras diferencias. Lo creo firmemente: bastaba con unirnos para cancelar la pesadilla. Suena simplista pero hubiera sido demoledor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestros l\u00edderes fallaron ruidosamente. Se devoraron entre s\u00ed y triunf\u00f3 la peque\u00f1ez pol\u00edtica. Luego de tantos muertos, presos y tanto exilio en carne viva no supimos ir m\u00e1s all\u00e1. Trascender las derrotas precedentes. Nos trag\u00f3 el vah\u00eddo de nuestro propio desconcierto. Nicol\u00e1s Maduro, el peor candidato del mundo, compite contra dos candidatos inadvertidos. Tan s\u00fabitos que solo pueden haber sido concebidos por el propio chavismo o los dictados torpes de la egolatr\u00eda. Henry Falc\u00f3n nunca hubiera ganado unas primarias entre los candidatos naturales de la oposici\u00f3n. Javier Bertucci muestra un desconcertante 15% en las encuestas, que ni siquiera Maria Corina Machado, que ha dejado el alma en el camino, pudiera ostentar limpiamente. Que Bertucci y Falc\u00f3n no hayan sabido colocarse en una misma p\u00e1gina para sumar porcentajes y robustecer una insalvable diferencia de votos parece un dise\u00f1o concebido por mentes maestras. Parecen nombres salidos de la misma f\u00e1brica. Esa que ha concebido seis a\u00f1os m\u00e1s de dictadura para Venezuela.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mal tiene sus genios. Y hoy despachan desde una oficina llamada Venezuela. Pero que esto no suene a epitafio. A pesar de su luctuosa melod\u00eda. Es un reclamo en voz alta y rabiosa contra nosotros mismos. Ha ganado el establishment criminal. Y tambi\u00e9n la tristeza. Ella otra vez. Ya Tibisay Lucena debe haber redactado el obituario final a la democracia venezolana. Aunque ni eso. Bastaba con reciclar una vieja cuartilla que naci\u00f3 en una remota medianoche de nuestro primer fracaso. Y repetirla una vez m\u00e1s. Total, ya conocemos el duelo que le sigue. Es un viejo sendero. El deja vu de nuestra desdicha. Se hace imprescindible un colosal mea culpa que nos devuelva un poco de dignidad para recomenzar. Porque debemos evitar a toda costa el c\u00e1ncer de la resignaci\u00f3n. Vendr\u00e1 el duelo, y quiz\u00e1s su mucho de estampida. Pero jam\u00e1s la resignaci\u00f3n. Por favor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bien lo escribi\u00f3 Rafael Cadenas, nuestro poeta mayor: \u201cFracaso, lenguaje del fondo, pista de otro espacio m\u00e1s exigente, dif\u00edcil de entreleer es tu letra\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Leonardo Padr\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #999999;\">POR: CARAOTADIGITAL &#8211; MAYO 19, 2018<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este 20 de mayo del 2018 en Venezuela va a triunfar el fracaso. Una paradoja mortal. La tristeza nacional adquirir\u00e1 un nuevo punto de inflexi\u00f3n. Tal vez ni siquiera haya que esperar al calculado pudor de la medianoche para constatarlo. Esa tristeza se convertir\u00e1 en tatuaje. La marca absurda de nuestro destino m\u00e1s inmediato. Una desembocadura que nunca pensamos merecer. 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