{"id":3737,"date":"2018-05-27T17:57:59","date_gmt":"2018-05-27T22:27:59","guid":{"rendered":"http:\/\/leonardopadron.com\/wp\/?p=3737"},"modified":"2018-05-28T08:15:32","modified_gmt":"2018-05-28T12:45:32","slug":"calladamente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/leonardopadron.com\/wp\/calladamente\/","title":{"rendered":"Calladamente"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El famoso narrador hablaba solo de los libros que compraba o eventualmente escrib\u00eda. Exhib\u00eda fotos de sus perros y esquinas de sus mujeres. Mostraba su sonrisa en todas las redes sociales. Se sospecha que le\u00eda la prensa con los ojos cerrados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El novelista se volvi\u00f3 analfabeta de la desgracia colectiva que lo rodeaba. Disimulaba d\u00eda y noche. Se arropaba los ojos con libros de ciencia ficci\u00f3n. Escond\u00eda las frases combativas en el rinc\u00f3n m\u00e1s remoto de su silencio. Dicen algunos que se qued\u00f3 sin nariz. Ni los muertos de la dictadura ni los presos exist\u00edan en su vocabulario, en sus declaraciones p\u00fablicas, en sus recitales a la eternidad. No percib\u00eda la podredumbre. Su cielo era el \u00fanico azul a cientos de kil\u00f3metros a la redonda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El notable escritor nunca se top\u00f3 con la censura porque no le dio razones para ello. Fue adelgazando su vocabulario para no usar palabras inapropiadas. Segu\u00eda de largo ante los pasillos peligrosos. El escritor nunca advirti\u00f3 el hambre de sus vecinos o colegas. Afuera tronaba la metralla de la resistencia. El grito de los ca\u00eddos. El galp\u00f3n que se atestaba de madres hu\u00e9rfanas. Supuso que era otro melodrama de los enemigos de su talento. Y clausur\u00f3 sus t\u00edmpanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un d\u00eda, la miseria se desliz\u00f3 suavemente por debajo de su puerta. La escasez ro\u00eda cada cent\u00edmetro de su nevera. Sus grifos dejaron de gotear agua. M\u00e1s nunca tuvo internet. Entonces el escritor hizo una breve y silenciosa maleta y se fue a un congreso de narradores en Bilbao. Atraves\u00f3 la autopista rociada de bombas lacrim\u00f3genas, los rincones del aeropuerto donde todo era mengua y llanto, evit\u00f3 el olor a duelo de todo ese pa\u00eds que no pod\u00eda hacer ninguna maleta. Y present\u00f3 en la taquilla de inmigraci\u00f3n el pasaporte de su indiferencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vuelva cuando quiera, sonrieron los gorilas de la aduana. Esta es su revoluci\u00f3n. Gracias por su silencio, le dijeron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y m\u00e1s nunca volvi\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue feliz en ese silencio. En su mortal indolencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Calladamente, olvid\u00f3 a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Leonardo Padr\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #999999;\">POR: CARAOTADIGITAL &#8211; MAYO 27, 2018<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El famoso narrador hablaba solo de los libros que compraba o eventualmente escrib\u00eda. Exhib\u00eda fotos de sus perros y esquinas de sus mujeres. Mostraba su sonrisa en todas las redes sociales. Se sospecha que le\u00eda la prensa con los ojos cerrados.<\/p>\n<p>El novelista se volvi\u00f3 analfabeta de la desgracia colectiva que lo rodeaba. Disimulaba d\u00eda y noche. Se arropaba los ojos con libros de ciencia ficci\u00f3n. Escond\u00eda las frases combativas en el rinc\u00f3n m\u00e1s remoto de su silencio. Dicen algunos que se qued\u00f3 sin nariz. Ni los muertos de la dictadura ni los presos exist\u00edan en su vocabulario, en sus declaraciones p\u00fablicas, en sus recitales a la eternidad. No percib\u00eda la podredumbre. 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