Leonardo Padrón presentó en Doral “La difícil belleza de las esquinas”

J. R. Bertorelli
17 de agosto de 2025
 

El sábado en Doral, el público venezolano e hispano se reunió en un evento que desbordó emociones, recuerdos y orgullo cultural: la presentación en Miami de la antología poética La difícil belleza de las esquinas, de Leonardo Padrón. La sala estuvo a reventar, confirmando lo que todos intuíamos: Padrón es mucho más que un escritor. Es un referente, un símbolo de nuestra venezolanidad en el exilio y, al mismo tiempo, un artista universal.

La convocatoria, escenificada en el DORCAM (Doral Contemporary Art Museum), fue un éxito rotundo. Los libros disponibles para la venta se agotaron. Amigos, lectores y admiradores acudieron para abrazar la palabra de un hombre que nunca ha dejado de hablar de Venezuela. Siempre ha llevado a Caracas como territorio afectivo y espiritual en su obra.

Esa Caracas que Padrón convierte en memoria, metáfora y herida, pero también en belleza, fue protagonista de la tarde.

Un encuentro entre amigos y poesía

El evento contó con la participación de la poeta cubana Legna Rodríguez Iglesias y el también escritor y figura de medios César Miguel Rondón. Ambos resaltaron la singularidad de Padrón: un poeta capaz de convocar multitudes en tan solo unas semanas, en una ciudad tan compleja como Miami. César Miguel lo dijo con claridad: “Esto no es simplemente un bautizo de libro, es una fiesta de amigos”.

El ambiente fue de celebración colectiva. Se leyeron poemas, se compartieron anécdotas y se rindió tributo al oficio de la palabra. Padrón agradeció profundamente a los asistentes y recordó que, aunque lleva ocho años en Miami, aún extraña esa efervescencia cultural caraqueña que lo marcó desde joven.

Un poeta que encarna la venezolanidad

Leonardo Padrón no solo es exitoso guionista de novelas y series que han triunfado en reconocidas plataformas internacionales como Netflix. Ante todo, es poeta. Encuentra en la palabra la herramienta para nombrar lo bello y lo doloroso, lo íntimo y lo colectivo. Su voz lírica ha sido compañía en la nostalgia de millones de venezolanos que viven fuera. Su escritura continúa siendo un espejo donde reconocemos nuestro país.

Para quienes estuvimos allí, quedó claro que el público no solo fue a celebrar un libro. Fuimos a reafirmar un vínculo: con la poesía, con la memoria y con Venezuela. Porque, como dijo el propio Padrón: “Celebrar la poesía es celebrar la esperanza y es celebrar la vida”.

Un reencuentro personal

Para mí, la ocasión tuvo un matiz muy especial: conocí a Leonardo Padrón en 1982. Compartimos con una veintena de personas un taller de poesía que organizó el antiguo CONAC (Ministerio de Cultura de Venezuela). Desde entonces, por una u otra razón, siempre coincidimos. Lo he entrevistado en varias ocasiones. Volver a encontrarlo ahora, presentando esta antología que resume su voz poética, es un recordatorio de la fuerza de la palabra y también de la permanencia de la amistad.

Más que un evento, un símbolo

La difícil belleza de las esquinas, bien lo apunta la editorial, “recorre cinco poemarios de Padrón. Nos lleva por oraciones de lo cotidiano y narraciones líricas que rompen en aristas reveladoras. Amor, desencuentros, calles, son solo algunas de las texturas del libro, en un lenguaje donde resaltan la calidez y la expresividad de la emoción”.

La obra es más que una compilación de poemas: es el testimonio de un poeta que, desde el exilio, continúa abrazando su país con cada verso. Es la confirmación de que, aun lejos, seguimos construyendo comunidad, celebrando la cultura y defendiendo lo que somos.

“La difícil belleza de las esquinas” de Leonardo Padrón fue editada por la editorial Pre-Textos. Cuenta con el decidido impulso del reconocido editor caraqueño Garcilaso Pumar.

Esta obra se puede adquirir en librerías físicas, en línea y en eventos de presentación. También está disponible en Amazon y Todos tus libros.

Es un tomo que bien vale la pena disfrutar.

J. R. Bertorelli

Jesús Rivero Bertorelli. Periodista y educador egresado de la UCAB